El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional tiene una panorama muy complicado en la Cámara de Diputados. La negociación entre Martín Guzmán y la oposición se trabó el martes por la noche, y en el oficialismo por estas horas son pesimistas. 

El martes fue una jornada de incesantes reuniones en la Cámara de Diputados, el Ministerio de Economía y la Casa Rosada. En medio de la visita de los gobernadores, Guzmán y Sergio Massa estuvieron en permanente discusión con los jefes de Juntos por el Cambio, como adelantó LPO.

Las reuniones comenzaron a las 8 de la mañana y terminaron alrededor de las 10 de la noche, sin ningún avance. Fuentes del oficialismo dijeron a este medio que a última hora la negociación estaba completamente trabada y ven muy difícil una salida.

En la Cámara de Diputados dicen que en esas conversaciones no hubo forma de unificar un dictamen y hablan de cierta intransigencia de Guzmán para que el acuerdo se vote tal cual lo envió, sin ninguna de las modificaciones que pide Juntos por el Cambio. 

La oposición sigue exigiendo eliminar el artículo 2 del proyecto, que aprueba el memorándum técnico y económico del acuerdo con el FMI. El oficialismo dice que no hay forma de tocar la letra de esos textos, pero no son tan duros en la idea de sacar el artículo. Pero Guzmán pide mantenerlo.

Juntos por el Cambio dice que si Guzmán no acepta cambios, se abstendrá en la votación en general del proyecto y en particular votará a favor únicamente del artículo 1, el que avala la refinanciación de la deuda con el Fondo. 

El problema es que en el FMI no ven con buenos ojos esta opción. Massa habló con integrantes del board del organismo para consultarlos sobre la posibilidad de que el acuerdo se apruebe mayoritariamente en la parte del refinaciamiento y que el otro articulo salga con mayoría de abstenciones. La respuesta no fue positiva: en el Fondo quieren un apoyo político contundente.

Con el acuerdo trabado en Diputados y un escenario similar en el Senado, en el oficialismo ya empiezan a admitir que está en serio riesgo la posibilidad de evitar un default el próximo 22 de marzo, cuando el Gobierno tiene un vencimiento de alrededor de 2800 millones de dólares con el FMI. 

Además del rechazo político de la oposición a quedar pegados en el artículo 2 que establece un duro ajuste económico, los economistas sostienen que el proyecto de Guzmán está mal desde el punto de vista técnico. Uno de los puntos que señalan es que cualquier incumplimiento de las metas establecidas en el programa obligaría al Gobierno a volver a enviarlo al Congreso para que sea tratado.

Fuente: La Política Online