La resolución abarca sólo a aquellos que viajan por motivos laborales, que se deberán acreditar. Además del certificado de vacunación, exigirán un test PCR negativo antes de ingresar, uno al quinto día y uno más al décimo.

El gobierno argentino ya no exigirá cuarentena obligatoria a los argentinos que cuenten con las dos dosis de vacuna contra el COVID 19 y hayan salido del país por motivos laborales. Tampoco lo hará con los extranjeros que ingresen al país, siempre que sea por trabajo y, de igual manera, se acredite el esquema de vacunación completo.

Lo dispuso una decisión administrativa firmada por el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de salud, Carla Vizzotti, quien recientemente regresó de viaje por Europa, donde estuvo gestionando vacunas.

La medida suspende la exigencia de realizar aislamiento en forma obligatoria a quienes regresan a la Argentina, pero establece requisitos.

El primero de ellos, excluyente, es contar con las dos dosis de vacuna contra el COVID 19 desde 21 días antes de la fecha en la que la persona desea ingresar. Para ello, la Dirección Nacional de Migraciones solicitará la firma de una declaración jurada en donde se consigne los datos. Si la inoculación fue obtenida en un país extranjero, se deberá adjuntar la certificación.

Ese trámite se deberá realizar al momento de solicitar el ingreso al país. La norma también exige acreditar los motivos laborales, mediante datos del empleador o la actividad que la persona desempeñe.

Además, será requisito la realización de un test PCR 72 horas antes de la fecha de ingreso al país, y una vez en Argentina el viajero deberá someterse a un nuevo testeo al quinto y décimo. En todos los casos deberá resultar negativo, de lo contrario la persona quedará obligada a aislarse. El costo del examen quedará a cargo de la persona que lo solicita.