A más de un año y medio del hecho, comienza el juicio contra los seis acusados por la violación grupal ocurrida en el barrio porteño de Palermo. Todos enfrentarán una imputación por «abuso sexual con acceso carnal agravado por la intervención de dos o más personas» y podrían tener penas de entre 8 a 20 años. Además, serán juzgados por «lesiones leves» -de un mes a un año de prisión-, producidas al testigo Luis Riveros Espínola, a quien agredieron antes de que todo el grupo sea detenido por la Policía de la Ciudad.

El juicio estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOC) 14 de la Ciudad de Buenos Aires y la audiencia inicial está fijada para las 9:30 en el edificio de la calle Lavalle 1171. Está integrado por los jueces Gabriel Vega, Gustavo Valle y Domingo Altieri, y la acusación estará en manos del fiscal general Fernando Klappenbach.

Los seis imputados -todos con prisión preventiva- son Ángel Pascual Ramos (24), Lautaro Dante Ciongo Pasotti (25), Thomas Fabián «TH» Domínguez (22), Franco Jesús Lykan (24), Alexis Steven Cuzzoni (21) e Ignacio Retondo (24). Al tratarse de un delito de instancia privada, el juicio será a puertas cerradas y que la declaración de la víctima no tiene fecha fija

Se espera que haya otras siete jornadas los días 1, 4, 11, 15, 18, 25 y 29 de septiembre y se prevé la declaración de más de 30 testigos. El TOC 14 estará integrado por los jueces Gabriel Vega, Gustavo Valle y Domingo Altieri, y la acusación estará en manos del fiscal general Fernando Klappenbach.

El hecho ocurrió el pasado 28 de febrero de 2022, durante el feriado de carnaval. La víctima salía de bailar del boliche «Espacio Ro Techno Bar», ubicado en la calle Thames al 1600. Allí fue captada por sus abusadores y, cuando el lugar cerró, alrededor de las 9 de la mañana, se dirigieron a la plaza «Ferroviaria», luego a Plaza Serrano y, por último, alrededor de las 14, al Volkswagen Gol en donde ocurrieron las «agresiones sexuales más graves», según puntualizó el fiscal.

Los principales acusados son Ramos y Ciongo Pasotti, quienes quedaron comprometidos por los análisis de ADN que demostraron que sus perfiles genéticos estaban en el líquido seminal hallado en la ropa interior y en los hisopados practicados a la víctima. En el caso de Ramos, además, se halló su patrón genético bajo las uñas de la chica, «lo cual indica que ésta se resistió al acto sexual», remarcó la fiscalía.

A Lykan y Cuzzoni, el fiscal los ubica en los asientos traseros del auto, desde donde, según la acusación, manosearon a la joven. Y al referirse a Domínguez y Retondo, que se encontraban fuera del rodado, dijo que estaban «observando y convalidando el ataque sexual» y «a la espera de su espeluznante momento para acceder al automóvil».