En la provincia patagónica, el que hizo erupción fue el gobernador Omar Gutiérrez, calificando la decisión nacional como «un atropello ilegítimo e ilegal». Dijo que llevará el tema a la Justicia, aunque hace solo unos días él mismo había ofrecido «poder de veto» a los mapuches sobre las obras que se hagan desde Vaca Muerta.

Los reclamos mapuches crecen a cada minuto y dividen a la sociedad patagónica. También las acciones violentas. Esa es una realidad que suma todos los días un nuevo capítulo, y el de este jueves fue la decisión de la Administración de Parques Nacionales, que a través de una resolución ungió como «sitio sagrado mapuche» nada menos que al volcán Lanín. Para hacerlo, Parques Nacionales no consultó a la administración neuquina que encabeza el gobernador Omar Gutiérrez, quien salió con furia a rechazar «ese atropello ilegítimo e ilegal de la administración central, que cree que puede avasallar las autonomías provinciales».

Esa férrea postura de Gutiérrez, que prometió llevar la cuestión del volcán Lanín a la Justicia, choca sin embargo con otra disposición del mismo mismo mandatario provincial, hace unos días, al ofrecer a los referentes mapuches locales una suerte de «poder de veto» sobre las obras que se hagan desde Vaca Muerta y atraviesen en algún tramo zonas que los mapuches consideren propias.

El “Protocolo de Consulta Previa, Libre e Informada” (CLPI) presentado por Gutiérrez convierte a la comunidad mapuche directamente en «supervisora» de las obras que se encaren, y fue duramente criticada desde las empresas que forman parte el entramado de inversiones en marcha en Vaca Muerta.

Sin embargo, ese gesto de Gutiérrez hacia los mapuches chocó este jueves con otro gesto, en este caso desde la conducción cercana al kirchnerismo de Parques Nacionales, y esta vez el asunto promete terminar en la Justicia, para laudar si desde la Nación se incurrió, como dijo Gutiérrez, en un «avasallamiento de la autonomía neuquina» al firmar que el Lanín sea sitio sagrado mapuche. (Perfil)