La licencia actual para el padre es de apenas dos días. Alberto Fernández anunció el 1º de mayo un proyecto para igualarla con la maternidad. La necesidad de los cuidados compartidos.

El nacimiento de Francisco, el hijo de Alberto Fernández y Fabiola Yáñez, volvió a poner sobre la escena la necesidad de contar con licencias materno parentales más largas, que contemplen la necesidad de cuidados del recién nacido y de los primeros meses.

En Argentina, la licencia por paternidad es de sólo dos días y la de maternidad, de 90 días. Fue el propio presidente quien en la apertura de las sesiones legislativas del 1 de marzo dijo que Argentina tenía una de las licencias por paternidad más atrasadas de la región, al tiempo que anunciaba el envío de un proyecto de ley (realizado por el Ministerio de las Mujeres y Diversidades y el de Trabajo) para igualarla con la de maternidad. 

La extensión de la licencia materno parental es uno de los reclamos históricos del movimiento feminista que viene luchando desde hace décadas por los cuidados compartidos. “La importancia de la socialización de los cuidados sobre les hijes es una de las formas de cambiar la sociedad que tenemos. Una sociedad que puede hacer de los cuidados algo importante y hacerlo de forma colectiva también va a trabajar mucho mejor y será más igualitaria para las mujeres y las diversidades”, dijo

“Argentina es uno de los países latinoamericanos más retrasados en regímenes de licencias parentales. Por eso enviaré un proyecto de ley para lograr en nuestro país un régimen de licencias parentales igualitarias. Ampliaremos días por maternidad, paternidad y adopción e incluiremos trabajadores monotributistas y autónomos sin generar mayores erogaciones a los empleadores”, dijo el Presidente ese día ante la Asamblea Legislativa.

“La constitución del psiquismo se da desde el minuto uno que empezamos a habitar este mundo y a vincularnos con ese otro u otra que para la especie humana es vital, por eso la importancia del cuidado, del tiempo, del espacio, de la disponibilidad afectiva, psíquica y social es imprescindible.

En una licencia por paternidad de sólo dos días realmente no se está teniendo en consideración la responsabilidad de la función paterna, es una función completamente invisibilizada para lo que son las leyes laborales, es desconocer profundamente el rol que tiene ese ciudadano en términos familiares y parentales. Desde las leyes también tiene que ser posible la corresponsabilidad porque esos dos días actuales son los que en líneas generales se está en el hospital. Y también ayudaría a dejar de pensar que existe un instinto materno, que la mamá es la única necesaria”, explica Gelay

Fuente: Página 12