Tras el mensaje de Alberto Fernández, que no comunicó medidas concretas, el Gobierno publicó las novedades este sábado en el Boletín Oficial.

Con  el fin de «mitigar el impacto de la situación» en Ucrania y evitar que la guerra afecte a los precios locales de los alimentos, el Gobierno confirmó el aumento a las retenciones para la harina y el aceite de soja y la creación de un Fondo de Estabilización del Trigo, para neutralizar «el costo de la tonelada» de dicho producto.

Las medidas fueron oficializadas a través de los decretos 131 y 132, publicados este sábado en el Boletín Oficial. Desde ahora hasta el próximo 31 de diciembre la alícuota del derecho de exportación que pagan determinados alimentos, entre los cuales están la harina y el aceite de soja, pasarán a abonar del 31% al 33%.

Esta medida se fundamenta, en parte, en el conflicto entre Rusia y Ucrania: «Ambas naciones aportan a la seguridad alimentaria total mundial el 28% del comercio internacional de trigo, el 19% del de maíz y el 78% del de aceite de girasol, afectando, particularmente, a dichos mercados, impactando sus precios internacionales y alcanzado alzas históricas».

«Siendo la República Argentina un relevante proveedor global de estos productos, se hace necesario alentar a los productores para que continúen creciendo en la producción de estos cereales y esta oleaginosa que el mundo demanda», dice el texto de la medida.

Esta medida provocó descontento en el sector agrario, pero desde la Casa Rosada insisten en que era «necesaria» la medida  que aumente las retenciones de otras mercaderías, como la harina y el aceite de soja, «con el fin de que el excedente que se recaude se destine a garantizar políticas tendientes a evitar un costo adicional en los alimentos para la población en general y, particularmente, para los sectores de menores ingresos».

Fuente: Perfil