Así lo determinaron los peritajes psicológicos y psiquiátricos hechos a Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, la madre de la víctima y su pareja; los especialistas que hicieron los estudios concluyeron que las dos jóvenes son imputables y comprendían la criminalidad de sus actos

Magdalena Espósito Valenti y su novia, Abigail Páez, tendrían rasgos de perversidad, son imputables y comprenden la criminalidad de sus actos. Las dos jóvenes, de 24 y 27 años, respectivamente, están presas y acusadas del homicidio de Lucio Dupuy, el niño de cinco años asesinado a golpes en Santa Rosa, en La Pampa, a fines de noviembre pasado.

Así lo determinó un peritaje psicológico y psiquiátrico ordenado por la Justicia. Espósito Valenti, madre de la víctima, está imputada de homicidio calificado por el vínculo y Páez, de homicidio simple. El mes pasado, el Ministerio Público Fiscal de La Pampa solicitó que se amplíe la acusación de ambas sospechas por el delito de abuso sexual triplemente agravado.

La causa está a cargo de los fiscales Verónica Ferrero, Walter Martos y Marcos Sacco, integrantes del equipo especial de trabajo conformado para investigar el homicidio.

“Los peritajes psicológicos y psiquiátricos determinaron que las acusadas son imputables y que comprenden la criminalidad de sus actos. También, según los estudios, las dos imputadas tendrías rasgos compatibles con perversidad”, sostuvo una calificada fuente judicial.

Según medios de comunicación de La Pampa, en los peritajes ordenados por la Justicia se determinó que Espósito Valenti y Páez tienen aversión a los hombres. Pero, según dijeron a LA NACION fuentes judiciales, para criterio del Ministerio Público Fiscal no se desprende dicha situación en las conclusiones del informe y comentaron que esa posibilidad sería una conclusión a la que habría llegado la querella.