El jefe de gabinete se siente aislado por el presidente y Guzmán le bloquea las partidas que le piden los gobernadores.

Cristina Kirchner debió intervenir para que Juan Manzur no renuncie, muy molesto con el destrato de Alberto Fernández que le obstaculiza la gestión como jefe de gabinete.

Dos semanas atrás, la vicepresidenta se enteró que el tucumano quería pegar el portazo, una situación con la que se viene especulando desde principios del año y que se agravó con el enfrentamiento del gobernador de licencia con Vilma Ibarra y Gabriela Cerruti.

Como adelantó LPO, las referentes del ala feminista de la Rosada le quitaron todo el protagonismo a Manzur, con la venia del presidente, que no le permite nombrar funcionarios a su propio jefe de gabinete.

Cristina le pidió a Eduardo «Wado» de Pedro que le arme una reunión con Manzur. La vice lo recibió y lo contuvo.

De este modo la vicepresidenta volvió a priorizar la gobernabilidad pese a sus diferencias públicas con Manzur, que dijo en 2018 que ella estaba terminada. Ya lo había hecho en septiembre cuando mediante su carta más fuerte le sugirió a Alberto que cambie el jefe de gabinete y nombre al entonces gobernador de Tucumán.

Fuente: Política Online