Entremezclada con otras siete canciones que conformaban su cuarto disco, lanzaba una de las baladas rockeras más populares de todos los tiempos, que ostenta el curioso e improbable récord de ser la canción más pedida en las radios de todo el mundo, la partitura más vendida y la introducción más interpretada por nóveles guitarristas.
Entremezclada con otras siete canciones que conformaban su cuarto disco, lanzaba una de las baladas rockeras más populares de todos los tiempos, que ostenta el curioso e improbable récord de ser la canción más pedida en las radios de todo el mundo, la partitura más vendida y la introducción más interpretada por nóveles guitarristas.
La popularidad de esta pieza que cerraba el lado A de la placa “Led Zeppelin IV”, editada el 8 de noviembre de 1971, se acrecentó además en gran parte a partir de las leyendas en torno a su contenido “satánico”, alimentadas al principio por su críptica y fantástica letra, y luego falazmente confirmadas por el nivel de fanatismo que generaba la canción entre el público.
Que se haya convertido en el tema más pedido en radios y que cualquier guitarrista en etapa de aprendizaje intente bosquejar la famosa progresión de acordes de su introducción fueron los dos grandes ejemplos sobre los que los inventores de leyendas se basaron para demostrar su descabellada teoría.
Sobre una melodía creada por Page, el cantante Robert Plant escribió una historia inspirada en un libro de leyendas celtas sobre una mujer que tiene distintas visiones en su lecho de muerte; sin embargo, su autor no dio mayores precisiones al respecto y hasta despotricó hace algunos años de su lírica.
Lo cierto es que esta canción llamó particularmente la atención de los fans, acaso también por ser la única letra impresa en el sobre interno de un disco que no contenía en su portada su nombre ni el del grupo, ni mayor información sobre la producción.
“Stairway to Heaven” se convirtió no solo en el gran clásico de la banda, que se vio obligada a incluirla en todos sus shows, sino que además se estableció como una de las canciones más célebres en la historia del rock. (Télam)








