La banda narco desbaratada en la noche del domingo y madrugada del lunes en dos barrios capitalinos, no sólo abastecía a “quioscos” de droga de Capital y La Banda, sino también en Tucumán.

Mientras los dos detenidos serían indagados en esta jornada por la Justicia federal interviniente, Gendarmería Nacional continuaba tras los pasos del tercer cabecilla de la organización, prófugo hasta anoche.

Se secuestraron 86,360 kilogramos de marihuana, compactados en ladrillos y bochas de gran tamaño.

El procedimiento fue el resultado de un trabajo de 8 meses de investigación, en los que se realizaron tareas de vigilancia, seguimiento, escuchas y rastreo de encomiendas.

Según se desprende de la investigación, el nexo clave sería un ciudadano apodado «Paraguayo», el cual con vínculos en el vecino país, diagramaba la logística para el traslado de cargamentos de droga hacia Buenos Aires.

Una vez que la marihuana llegaba desde Paraguay a Buenos Aires, era a su vez redistribuida en redes de distribución en esa provincia y a Santiago del Estero llegaba a través de encomiendas.

De hecho, en los allanamientos, se secuestraron los panes de droga acondicionados en cajas de cartón forradas con papel, como habrían sido enviadas en servicios de encomiendas.

Los envíos habrían sido periódicos y fueron aumentando en cantidad a lo largo de los meses, lo que llamó aún más la atención de los investigadores y ayudó a confirmar las sospechas.

El volumen de las cargas hacía suponer que no sólo era para el consumo de un mercado como el de nuestra provincia.

Las fuentes consultadas señalaron que los cabecillas redistribuían la marihuana en «quioscos» de Capital, La Banda, y una parte también era destinada a bandas dedicadas al narcomenudeo en Tucumán.

Búsqueda

Durante los procedimientos fueron apresados el «Paraguayo» y uno de los cabecillas locales, mientras que un tercer eslabón continuaba prófugo.

Las mismas fuentes deslizaron que el área de Investigación de Gendarmería, está tras los pasos del sospechoso y que no descartan que se pueda concretar su detención en los próximos días.

El acusado aún permanecería en la provincia, por lo que los investigadores afirman que estaría prácticamente cercado.

Pericias

Al mismo tiempo, las tareas investigativas continuarán con las pericias a los secuestros.

Los uniformados incautaron en las propiedades allanadas ocho celulares, casi una decena de chips, tarjetas de memoria y proyectiles de arma de fuego calibre 32.

Los gendarmes indagarán sobre los artefactos tecnológicos en busca de posibles datos sobre los proveedores y clientes con los cuales los jefes narcos tenían contacto semanalmente y concretaban la compra y venta.

Los dos detenidos serían indagados en la jornada de hoy por el juez federal Nº 2, Sebastián Argibay, y serían imputados por el supuesto delito de «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización».

Fuente: El Liberal