«Los reclamos que se hacen, del modo que se hacen, no son reclamos sino que dejan en evidencia la peor muestra de intolerancia y respeto a la democracia que le costó 30.000 vidas a la Argentina», subrayó Alberto Fernández.

El presidente Alberto Fernández se solidarizó hoy con el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti por el escrache que sufrió en su casa en la ciudad santafesina de Rafaela y exhortó «a la reflexión», al comparar esas expresiones de rechazo con «lo más vil del fascismo y nazismo».

«Quiero solidarizarme con el doctor Lorenzetti, quien ayer en su provincia sufrió el acoso, el escrache de un grupo de ciudadanos opositores al Gobierno que fueron básicamente a presionar a un juez a la hora que tiene que tomar una decisión», enfatizó Fernández, en Escobar, al encabezar este mediodía la puesta en marcha del hospital municipal «Presidente Néstor Carlos Kirchner».

El jefe de estado, llamó a la «reflexión a quienes promueven esas cosas, porque eso no tiene nada que ver con la democracia, eso no es un reclamo popular, eso no es un reclamo a las instituciones; ese es el más vil de los escraches, propio del fascismo, del nazismo».

Alberto Fernández repudió, así, la protesta que manifestantes opositores realizaron ayer frente a la casa de Lorenzetti, en vísperas del tratamiento, mañana, en la Corte del pedido de «per saltum» de los tres jueces que resisten la medida del Senado de suspender sus traslados por haberse consumado sin su acuerdo, como estipula la Constitución.

Se trata de una iniciativa del presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, en la convicción de que «los planteos de los jueces (Leopoldo) Bruglia, (Pablo) Bertuzzi y (Germán) Castelli son planteos de naturaleza muy excepcional que, por ésta y otras razones, requieren ser analizados con muchísimo detenimiento».