Los clientes podrían pedir prendas por las medidas corporales, en lugar de guiarse por el código de letras.
La nueva actualización a las normas IRAM 75300 que pautan cómo deben ser definidos y etiquetados los talles de la ropa en el país, incluyó un cambio en las tablas de talles de indumentaria, por la cual será importante tomarse las medidas corporales antes de comprar.
La actualización se presentó el mes pasado tras más de seis años de trabajo de un comité en el que, además de expertos del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), participaron las cámaras de la industria, expertos y escuelas del sector textil, representantes de usuarios y otros interesados.
La mayor novedad de la nueva serie es que sumó nuevas tablas, dando más opciones a los fabricantes para elegir cada cuántos centímetros pasar de un talle al próximo.

En pantalones, polleras, faldas y otras prendas inferiores de mujer, por ejemplo, antes se preveía el paso de una medida a la otra cada 4 cm del contorno de cintura en los talles chicos y medianos; pero para los más grandes, desde cierta medida, los intervalos pasaban a ser de 6 cm. Ahora eso sigue estando, pero se sumó como opción otra tabla que divide la escala cada 4 cm en todos los casos, dando lugar a ofrecer más talles, a su vez más precisos, para los cuerpos más voluminosos.
También se hizo algo muy similar con el contorno del busto, que es la medida principal en camisas, blusas, blazers y otras prendas superiores para mujeres. «Proponemos que para identificar la ropa el talle utilice la medida corporal de la persona, ya que en un local una persona es un L y en otro, un XL. Es un código que no está armonizado. Proponemos, a través de las normas, que usen la medida de la persona que visten para identificar la prenda», sostuvo la gerente de Química y otras tecnologías de la Dirección de Normalización de IRAM, Adriana Núñez.








