El Presidente de la Argentina, brindó una entrevista para Telefe, donde analizó los resultados sobre el aislamiento obligatorio y aseguró que está «aplanando la curva». También habló sobre los argentinos que se encuentran en el exterior y dijo que repatriar a los varados «es complicado porque muchos países cerraron sus aeropuertos».

Fernández calificó como «positivo» el balance de la cuarentena pero aseveró: «Estamos lejos de cantar victoria». Y ratificó que se seguirá privilegiando «la salud por sobre la economía».

El mandatario explicó que «la cuarentena está aplanando la curva» de contagios: «Con el aislamiento logramos hacer más lento el ritmo de contagio para que si llegara el pico podamos dar respuesta».

También al ser interrogado por la pausa en la actividad financiera, dijo que por su parte privilegiará la salud por encima de la economía. «Abrir una fábrica significa que un empleado que se contamine va a contagiar a todos sus compañeros», insistió.

«Alguno siente que se le complica el negocio y yo lo entiendo, efectivamente se le complica», confirmó Fernández, pero continúo sosteniendo: «La ecuación no es cuánto está perdiendo cada uno de nosotros, sino cuánto estamos ganando. Si hubiésemos seguido la curva de contagio inicial, hoy hubiéramos tenido 45.000 casos y no los tenemos», aseveró el mandatario

Asimismo sostuvó: «Lo que no podemos hacer es que por volver a tener nuestras vidas como habitualmente las teníamos, nos expongamos a que todo termine en un dolor mayor».

Sobre los argentinos que se encuentran varados en el exterior Alberto mencionó que «en 28 días» el Gobierno nacional repatrió «más de 200 mil personas a la Argentina» y resaltó: «Vamos a seguir trayéndolos en las medidas de las posibilidades que tenemos, pero es complicado porque en muchos países del mundo los aeropuertos están cerrados», aseguró.

Por último señaló que uno de los «condicionantes» es que se debe «cuidar que los que entren no nos contaminen», y enfatizó: «Que entre (a la Argentina) la cantidad de gente que estamos en condiciones de controlar desde lo sanitario. Todo esto es un operativo muy difícil para el Estado».