Por día, en Buenos Aires se mueven en transporte público ocho millones de personas. Por el coronavirus, los gobiernos de Ciudad y Nación dispusieron medidas excepcionales, centradas en la higiene de las unidades y la recomendación de viajar sólo si es indispensable

El gobierno porteño, que conduce Horacio Rodríguez Larreta, dispuso ayer que sólo podrá haber eventos que aglutinen menos de doscientas personas en el ámbito de la Capital. La preocupación ahora se manifiesta en el transporte ya que se pueden dar posibles contagios de coronavirus usando trenes, subtes, colectivos y taxis.

En subtes se mueven un millón trescientas mil personas –un coche tiene, en promedio, una capacidad total de 169 personas entre sentadas y paradas– y un millón cuatrocientas mil lo hacen en colectivos.

En tal sentido, el gobierno porteño como el nacional dispusieron una serie de medidas tendientes a mitigar esa chance de adquirir el virus COVID-19 por estos medios.

Desde la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires, que conduce Juan José Méndez, lanzaron un comunicado pidiendo que no se use el transporte público si uno sospecha que está enfermo o que podría estarlo, advirtiendo una vez más que los síntomas del coronavirus son fiebre, dolor de garganta, tos, mucosidad y dificultad para respirar. Antes que viajar, lo que piden es que llamen al 107.

Para el resto, si el viaje es corto, recomiendan caminar o hacerlo en bicicleta. Y, en lo posible, no tomar transporte público en horas pico o agendar las actividades en otros horarios donde el pasaje no sea tan numeroso. Así, la distancia entre pasajeros será mayor.

Por supuesto, con esto no alcanza, ya que son millones los que deben desplazarse obligatoriamente. Por eso, además, lanzaron una serie de medidas de prevención. Estas son:

La colocación de dispensers con alcohol en gel en las estaciones de subte: se están instalando y poniendo a disposición de los vecinos para que los usuarios puedan higienizarse antes de subir y al bajar de las formaciones.

Se intensificaron los turnos diarios de limpieza en estaciones, instalaciones y accesos del subte (especialmente en las horas pico) de una a tres veces por día.

Además se reforzaron las tareas nocturnas de limpieza en accesos, andenes, barandas, molinetes y boleterías; y la limpieza y desinfección en baños públicos y del personal.

También se incrementó la limpieza nocturna general del material rodante con productos desinfectantes, así como en el interior de los trenes durante el día en estaciones cabeceras.

Del mismo modo se intensificó la campaña de información: a partir de ayer se comenzó a implementar a través de todos los medios de información y canales al usuario de transporte una campaña de concientización sobre las características de la enfermedad y las formas de prevenir el contagio.

Ya se instalaron carteles de leyenda variable, carteles predictivos en corredores de Metrobus, Centros de Trasbordo y puntos estratégicos. Mensajes vía altoparlantes, cartelería en los andenes y estaciones de la red de Subte.

Para los conductores de taxis, que son un blanco muy posible de contagio, se están realizando acciones de concientización específicas, en las que se dan pautas de higiene para el traslado de pasajeros, y se enseña cómo hacer una correcta limpieza de las unidades.