Los colectivos no circularon porque los choferes no cobraron los sueldos. Los empresarios dicen que no les pagan los subsidios. Maestros y empleados públicos exigen aumentos adeudados del año pasado.

El gobernador de Tucumán Juan Manzur sumó en las últimas horas dos conflictos de alto impacto en la sociedad tucumana: el transporte público y los docentes. En ambas disputas el común denominador es la falta de recursos para financiar las obligaciones financieras de la provincia. 

En tal sentido mañana un grupo numeroso de docentes autoconvocados y del sector privado volverán al paro y a marchar a la Plaza Independencia para exigir a Manzur el pago de la cláusula gatillo de la paritaria 2019, que por decreto fue suspendida. A la medida de fuerza se plegaron también judiciales, personal de salud, universitarios y agrupaciones sociales.

Sobre el reclamo la vocera de autoconvocados Raquel Grassino,   explicó que es «contra el decreto de Manzur que suspendió el aumento del 15,11% que correspondía de la paritaria del año pasado y que, sin que eso se resuelva, no puede discutirse la nueva paritaria».

También justificó la convocatoria del paro de mañana y no descartaron continuar con las protestas: «Los maestros cobran un promedio de 25 mil pesos y lo que están proponiendo es pagar 1800 pesos, en negro», explicó Grassino.

Conflicto con los colectivos

La otra protesta que enfrenta el gobierno de Manzur es el del transporte público. Este martes tuvo un capítulo de máxima tensión por un paro que se inició a las 4 de la madrugada por la falta de pago de los choferes y que se levantó tras la amenaza de que se les retirarían todas las concesiones a las empresas, en represalia por la huelga.

La medida de fuerza la lanzó el sindicato de la UTA en reclamo del pago atrasado de los sueldos de febrero. Según el gobierno provincial, el viernes pasado giró a las empresas el pago de 51 millones de pesos en subsidios.

«No podemos permitir que el pueblo tucumano sea rehén de un grupo de empresarios, quienes recibieron la totalidad de los fondos nacionales y provinciales y un aumento de tarifa a fin de año», señaló la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse.

Por la tarde y después de que los empresarios depositaron en las cuentas de los choferes los pagos atrasados la medida de fuerza quedó sin efecto y se abrió una instancia de diálogo entre las partes.