El ex ministro de Planificación apuntó a los abogados de “la banda de los copitos” que perpetró el intento de magnicidio contra la vicepresidenta.

El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido aseguró que los servicios de inteligencia están detrás del intento de magnicidio que sufrió Cristina Kirchner el pasado 1 de septiembre en las inmediaciones de su departamento en el barrio porteño de Recoleta. “Si no paramos toda esta locura e impunidad, estas cosas van a suceder”, advirtió temiendo nuevos ataques contra dirigentes del peronismo.

El ex funcionario es uno de los acusados, junto a la vicepresidenta y una decena de miembros de los gobiernos kirchneristas, de la Causa Vialidad en la que se juzgan presuntas irregularidades en las obras públicas que Lázaro Báez recibió de 2003 a 2015. En este marco, De Vido vinculó la situación judicial de CFK con el intento de magnicidio llevado a cabo por Fernando Sabag Montiel. Recordó que el atentado se dio luego de que Tribunal Oral Federal 2 impidiera a Fernández de Kirchner ampliar su declaración indagatoria.

“Argentina tiene una dinámica de desarrollo del presente, del contexto actual, que es muy grande y que cambia hora tras hora. Después que Cristina dijo lo que dijo, vino el atentado contra su persona, es un hecho que también contextualiza la realidad y el presente, no se puede ignorar, sería absolutamente absurdo”, planteó en declaraciones a AM 530 y mencionó un fragmento del comentario editorial de Carlos Pagni en La Nación+ en el que señaló que “a través de los abogados defensores (de los detenidos por el intento de magnicidio) sacó a la luz claramente que los servicios de inteligencia están vinculados” al atentado.

“No podemos desconocer bajo ningún aspecto que los servicios de inteligencia están atrás”, enfatizó el ex titular de Planificación. “Cuando vos ves gente que aparenta ser lumpen suburbano, defendidos por abogados que tienen una clara vinculación con los servicios de inteligencia…”, continuó considerando que “los servicios son una corporación muy vinculada a la corporación judicial”.

De Vido admitió estar “preocupado” por la escalada de la violencia política, por su “seguridad” y “la de los compañeros que están presos”. “Estamos tratando de prevenir situaciones desagradables pero está claro que somos todos blancos móviles, y Cristina es la número uno, quedó perfectamente claro. Si no paramos toda esta locura e impunidad, estas cosas van a suceder”, advirtió.

Pese a que llamó a detener “esta locura”, al ser consultado sobre el llamado al diálogo del oficialismo hacia la oposición, De Vido evitó dar su opinión: “Prefiero no contestar”.