El Ejército argentino prohibió este jueves el consumo de alcohol dentro de los cuarteles de la fuerza, incluidos los casinos de oficiales o suboficiales y los quinchos o cantinas, una decisión anunciada después de la muerte del subteniente Matías Chirino durante un rito de «bienvenida» en Paso de Los Libres, el 19 de junio pasado.
El jefe de Estado Mayor del Ejército, general de División Guillermo Pereda, ordenó «la prohibición de ingesta de bebidas alcohólicas por parte de los integrantes de la fuerza en actividades del servicio o fuera del servicio, en el ámbito de las jurisdicciones militares (incluye casinos, clubes, quinchos, etcétera)», según informó un comunicado oficial.
También dispuso la «elaboración de una norma particular que regule la organización y desarrollo de actividades sociales en el ámbito de la fuerza».
Esta norma, prosigue el comunicado, deberá incluir expresamente «las instrucciones en relación con bienvenidas o despedidas de socios, como así también la finalización de cursos, las cuales deberán contar con la expresa autorización del titular del organismo que se trate y, además, ser presididas por el titular del mismo».
El texto de la fuerza enumera además un «mensaje con una exhortación, reflexiones y órdenes particulares del jefe del Ejército para ser leído por el titular de cada organismo a los oficiales y suboficiales».








