Es un estudio de Zuban Córdoba. Coincide con algunas polémicas que tuvo el diputado.
La coincidencia entre los analistas, en un punto, es casi total: Javier Milei se convirtió, hace meses, en el principal fenómeno político de la actualidad y abre muchas incógnitas de cara al 2023.
Sobre todo a partir de la elección del año pasado, con un muy buen resultado en la Ciudad, el economista irrumpió primero como un elemento externo que podía torcer la balanza de la grieta para luego directamente plantarse casi como un tercer jugador de peso en la pelea mayor. Pero cuando esta última hipótesis aún está en desarrollo y discusión, algunos estudios encendieron el alerta: ¿antes de consolidarse, el líder de los libertarios puede haber empezado a caer?
Algo de esto advierte el nuevo sondeo de Zuban Córdoba & Asociados. Se trata de la unión de dos consultoras, la última dirigida por Gustavo Córdoba, el encuestador que mejor pronosticó las PASO presidenciales de 2019. Entre el 23 y el 31 de mayo, la firma hizo un relevamiento nacional con 2.000 casos y +/- 2,19% de margen de error.
Una de las partes más sustanciales del informe analiza la caída en la imagen de Milei. También el estudio incluye datos sobre potencialidad electoral, donde le sigue yendo relativamente bien. La aclaración sirve para no perder contexto: aun con la baja que muestra este trabajo o con alertas que aparecieron en otras encuestas -por ejemplo, que puede afectarlo el voto útil-, lo del líder libertario sigue siendo interesante.
En el entorno de Milei lo ven así: «Javier es el dirigente que más creció en los últimos años en cuanto a intención de voto, imagen y conocimiento. Hoy cualquier encuesta le da una positiva e intención de voto muy favorable en un contexto en el que la imagen de los políticos está por el piso. También se quiere un candidato nuevo por fuera de la falsa grieta y medidas de shock antes que graduales. Todo esto indica que vamos por el buen camino».
Y concluyen: «Es imposible crecer en forma permanente y sostenida hasta octubre de 2023. Lo sabemos. En algún momento la intención de voto se ameseta. No nos preocupa. Nosotros seguiremos trabajando como hasta ahora, sin ajustar las opiniones a los resultados de estudios o encuestas. Para eso ya esta la casta».
Fuente: Clarín








