Se trata de Facundo Torraga (45), hijo de Mario Arnoldo Torraga (80), cuyos vinos Soy Cuyano y Mansero mataron a 29 personas en 1993.

Facundo Torraga (45) llegó al momento del veredicto muy complicado. Durante el juicio oral en el que se lo acusaba de violar dos veces a su esposa (ahora «ex», en hechos ocurridos 2010 y 2019), el mayor de sus dos hijos dio un testimonio contundente: en Cámara Gesell el adolescente de 16 años describió los abusos y la violencia constante que se vivía en su casa durante el tiempo que sus padres estuvieron juntos.

Otro detalle. El 11 de marzo pasado Torraga firmó un juicio abreviado por el que se lo condenó a 8 meses de prisión en suspenso. El delito: lesiones leves agravadas por el vínculo. El hecho: golpeó a su pareja, quien además era su abogada de ese momento, hasta que la mujer logró llamar al 911.

Por todo eso -y más pruebas reunidas en la causa por el fiscal Eduardo Martinez Yanzón- el veredicto condenatorio flotaba en el aire el martes por la mañana cuando, en libertad, Facundo llegó a los tribunales de San Juan y se sentó frente a los jueces Abelín Cottonaro, Diego Sanz y Federico Rodríguez.

Ese día los camaristas lo condenaron por el abuso sexual con acceso carnal y por las amenazas con arma de fuego, ambos ocurridos en 2019. En el mismo fallo lo absolvieron por la duda respecto al hecho del año 2010, sin embargo también le impusieron la prisión preventiva y lo mandaron de sala de audiencias al penal de Chimbas, donde pasó su primera noche preso.

Fuente: Clarín