Rusia está cometiendo un “genocidio” en su invasión a Ucrania, denunció este miércoles el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que por primera vez usó ese término para referirse a lo que pasa en el país europeo atacado desde el 24 de febrero.

«Sí, lo llamé un genocidio», insistió Biden ante la pregunta de los periodistas que lo acompañaron en un viaje a Iowa por el término que había usado en un discurso antes.

Para Biden, «está cada vez más claro que Putin está simplemente tratando de borrar la idea misma de poder ser ucraniano», pero será la justicia internacional la que tendrá la última palabra sobre si las acciones de Rusia en la exrepública soviética constituyen un genocidio.

El jefe de la Casa Blanca pidió dejar a “los abogados decidir si califica como tal o no”, pero a su parecer, por “las pruebas que se acumulan” se trata de un genocidio.

«Están saliendo más pruebas de… las horribles cosas que los rusos han hecho en Ucrania». Y «vamos a saber» cada vez más «sobre la devastación», expresó, según la agencia AFP.

Ucrania y varios países aliados acusan a Rusia de cometer crímenes de guerra, aún desde antes de que el hallazgo de los cuerpos de cientos de civiles muertos en la ciudad de Bucha y el ataque a una estación de tren provocara olas de indignación.

Biden definió a Putin como un «criminal de guerra» y pidió para el mandatario ruso un juicio sobre las supuestas atrocidades.

Pero hasta acá Estados Unidos había evitado usar el término «genocidio», de acuerdo con el protocolo vigente, ante la estricta definición legal y las importantes implicaciones que conlleva la acusación.

Biden lo utilizó por primera vez durante un discurso sobre la suba de los precios de combustibles que dio hoy, al decir que la capacidad de los estadounidenses para llenar su tanque de gasolina no debería «depender de si un dictador declara la guerra y comete un genocidio» en otra parte del mundo.

El gobierno de Biden atribuye ese aumento a la invasión rusa de Ucrania.

Antes de esto, en respuesta a preguntas de periodistas sobre si los asesinatos de Bucha podían ser considerados como un «genocidio», el mandatario respondió: «No, creo que es un crimen de guerra».

Fuente: Télam