La legisladora de Santa Fe remarcó su postura y aseguró que si algo así le pasara a su hija, «le diría que tiene que parir igual». Dijo que no es «transfóbica» y que es víctima de mensajes de odio en redes.

Amalia Granata, diputada provincial por Santa Fe y una de las voces más críticas en contra de la legalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), habló sobre el tema y reafirmó su postura al señalar que no puede “discriminar entre una vida de una violación y una vida de una relación llamada consentida”.

“Ya dije que es una vida igual. Yo no puedo discriminar entre una vida de una violación y una vida de una relación llamada consentida. Porque es una vida igual. Me parece que es un horror”, dijo Granata en diálogo con Romina Manguel en FM Millenium.

En relación a qué pasaría si le tocara vivir un caso de abuso sexual a nivel familiar, sostuvo: “Mi función como madre es que ella entienda que hay una vida dentro de su vientre y esa vida, ella al decidir abortar lo va a matar y es su hijo”, dijo sobre una remota posibilidad de que su hija quisiera abortar.

“Yo tengo una hija mujer de 14 años y estoy en una etapa en la que no duermo porque empezó con las salidas. Hasta que no llega estoy con taquicardia, tengo el buscador. Tengo pánico de que esta niña entró en la adolescencia y yo la paso mal”, contó la legisladora.

En ese sentido, agregó: “¿Vos pensás que yo no pienso que si a mi hija le pasara algo así qué haría yo? No hablo desde un discurso de frialdad. Me pongo en la posición de una nena víctima de ocho años. Pero para mí es una vida igual. Trataría de buscar todas las herramientas psicológicas de contención, de lo que sea”.

En ese caso, ante la consulta de qué haría en una situación así, no dudó en afirmar: «Sí, sí mi hija fuera violada, al bebé lo criaré yo… qué querés que te diga».

La legisladora provincial, una de las figuras «celestes» que hizo campaña para evitar que el aborto se convierta en ley, remarcó que para ella “hay dos vidas” desde el momento de la concepción, y que en ese caso “no la estoy obligando a parir”. “Ya cuando está embarazada ya hay otra vida en ese vientre. A mí me parece espantoso y lo pienso todo el tiempo si le pasaría a mi hija. Le diría que tiene que parir igual y la acompañaría en ese proceso horroroso”, analizó.

Fuente: Perfil