Federico Murga, un joven veterinario salteño no dudó en trasladarse hasta Corrientes para colaborar en la asistencia de animales silvestres afectados por los incendios, que azotaron a esa provincia en los primeros meses de este año. Lo hizo junto a su colega Cristian Baravalle, de la Universidad Católica de Salta, con quien llevaron donaciones, que se sumaron a las enviadas desde todo el país para paliar la difícil situación que vive la flora, la fauna y las poblaciones del Litoral.  

En diálogo con El Tribuno, Murga contó: “Llegamos el lunes a Corrientes e hicimos entrega de un importante donativo que fue posibles gracias al aporte de un gran número de veterinarias salteñas. Nos interiorizamos también de la situación que atraviesan los correntinos. Gracias a Dios hubo colaboraciones de todo el país. Es realmente impresionante la solidaridad de los argentinos”.

Los profesionales salteños, luego de mantener contacto con el Colegio de Veterinarios de Corrientes viajaron hacia Santo Tomé, una localidad ubicada a unos 400 kilómetros al noroeste de la capital, en inmediaciones del Río Uruguay, y uno de los sectores más afectados por las llamas. 


“Apenas llegamos comenzó a llover, fue muy gratificante en ese sentido. La mayoría de los focos ígneos ya están controlados. Allí hay montado un enorme hospital veterinario de Nación, con profesionales de todo el país, ONG y de diversas instituciones. Cuentan con medicamentos, gasas, cremas y todo tipo de elementos para atender a los animales y realizar cirugías si es necesario”, señaló el salteño.


Murga y Baravalle tuvieron a oportunidad de atender a un yacaré macho adulto, de más de 100 kg de peso que se encontraba herido. “Tenía alambres en la boca, que lo lastimaban. No sabemos como fueron a parar ahí, posiblemente por la caída de alambrados a causa de las llamas. Al enredarse, posiblemente intentó liberarse y se le clavaron en la cavidad bucal. También tenía las patas quemadas. Salió todo bien. Luego gente de Nación y de una fundación lo liberaron en su hábitat”, relató Murga.

En medio de ese ambiente dantesco, vieron algunos animales calcinados, entre ellos crías de venados que no pudieron sobrevivir, tortugas, entre otras especies. 
Pero junto a los animales silvestres, la ganadería también se vió afectada profundamente afectada. “Vacas, caballos, cabras, ovejas. Toda la producción sufrió mucho a causa de los incendios. Pero se está trabajando muy bien. Les está llegando alimento y medicación para sacarlos adelante. A lo largo del camino pueden verse camiones llenos de rollos de alfa, balanceados, etc, que llegan desde todo el país”, explicó.


Murga, dueño de una veterinaria en Castañares, y Baravalle dejaron sus ocupaciones personales para hacer su aporte a Corrientes, la provincia que los formó profesionalmente.

“La cosa no ha tarminado. Hay mucho por hacer. Las consecuencias son greves, pero la gente del lugar está muy agradecida. Se armó una movida solidaria muy grande de todo el país. Es realmente emocionante ver lo que se puede lograr cuando los argentinos nos unimos”, concluyó el veterinario salteño.