La secuencia fue caótica aunque pintoresca y quedó registrada en un video. En medio del revuelo los animales lograron servirse algunos productos.

«¡Pablo, hay un caballo acá en el negocio y no lo puedo sacar! ¡Ahí se metió otro, están tirando todo!», atinó a decir la empleada de una despensa de Córdoba cuando vio entrar a dos clientes de cuatro patas con pocas intenciones de pagar por lo consumido.

La secuencia quedó registrada por la cámara de circuito cerrado del local y, al margen de lo pintoresco, quedó en evidencia que ambos animales estaban con hambre, con las costillas marcadas y uno de ellos tenía una soga al cuello, informó el canal El Doce de Córdoba.

El episodio ocurrió el martes al mediodía en un almacén del barrio Carrara de Horizonte, a las afueras de la ciudad de Córdoba. Florencia, la empleada del local, explicó luego que los animales «no pagaron lo que consumieron» y que tuvo que correrlos rociándolos con alcohol rebajado en el lomo.

«Casi me da un infarto», dijo entre risas la mujer.

Todavía no está claro de quién son los animales ni qué les pasó que terminaron deambulando por la calle hasta llegar a la despensa.