Se trata de Víctor Rey y Jessica Prada, a quienes se les prendió fuego un campo en Mercedes, Corrientes; buscan fondos para continuar un emprendimiento equino que estaba en crecimiento

“No nos quedó nada, solo las ganas de empezar de nuevo”. Con una profunda tristeza, Víctor Rey y su mujer Jessica Prada tratan de sacar fuerzas de donde sea para salir adelante luego de que, en su campo, pegado al pueblo correntino de Mercedes, se les quemara unas 150 hectáreas de las 200 que poseen.

Prada es porteña y estudió biología. Esa carrera le permitió conseguir trabajo en los Esteros del Iberá. Allí conoció al productor agropecuario mercedeño y, al poco tiempo, se casaron. Amantes de los caballos, hace cinco años decidieron embarcarse en un emprendimiento equino que no había en la zona, en su establecimiento Santa María, ubicado a unos pocos kilómetros del centro de la ciudad.

“Hacemos salto, damos cursos de doma racional, tenemos caballos de carrera en cuida, pistas para carreras. También una escuelita hípica para chicos y cabalgatas para turistas. Llevamos adelante técnicas de equinoterapia para la rehabilitación de niños. Pero una de las cosas importantes que hacemos es rescatar caballos que son utilizados para tracción a sangre como pisadero de escombros y que quedan en muy malas condiciones. Los traemos al campo, los curamos y los cuidamos para darle un mejor futuro”, dijo Prada

Fuente: La Nación