En el marco del crimen del kiosquero de Ramos Mejía, el secretario de Seguridad bonaerense aseguró en diálogo con Radio 10 que no le «asusta la pena de muerte», pero que le «hace ruido aplicarla a alguien inocente».

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, habló sobre la inseguridad y realizó polémicas declaraciones sobre la pena de muerte y manifestó que está de acuerdo con José Luis Espert sobre este tema.

En el marco del crimen del kiosquero de Ramos Mejía, el funcionario bonaerense habló sobre la inseguridad y en diálogo con Radio 10 dijo: «La Provincia de Buenos Aires tiene una enfermedad endémica que es la inseguridad que viene arrastrando desde años y es una sumatoria de desinversión e interés en la materia. Cuando hablamos de seguridad no hablamos de más o menos policías porque se trata de una construcción cotidiana en la que intervienen múltiples actores».

«El 90% de los delitos son producidos por personas que ya estuvieron detenidas, o sea reincidentes. La función de la cárcel no es un método de castigo sino de resocialización. No solo no se está resociabilizando, sino que se está liberamos a la calle gente que siguen siendo a potenciales delincuentes. Fíjese este señor que entró por robo agravado en el 2014, cumplió su pena en el 2020, y cuando cumplió la pena le abrieron la puerta de la cárcel y le dijeron. ‘flaco andá y arreglatela como puedas’. ¿Cómo puede sobrevivir una persona que estuvo 6 años en la cárcel? ¿Va a ir a buscar trabajo de repositor a un supermercado? No, vuelve a robar y de una manera más violenta», remarcó.

En cuanto a la reacción de la policía ante el asesinato de Roberto Sabo, Berni señaló que los oficiales actuaron bien y que la primera detención se realiza en la puerta del kiosco luego de cometer el hecho y que logra escapar porque el policía que forcejeo decidió darle asistencia al comerciante.