Este popular ritmo musical tiene su espacio para reivindicar su historia y su presente. Se exponen instrumentos, partituras, discos, fotografías y vestimentas. Entrada gratuita.

El 4 de junio de 1943, el Cuarteto Leo marcaba en vivo, para los oyentes de LV3 de Córdoba, los acordes pegadizos de un nuevo ritmo. ¿De qué estaba hecha esa música gozosa que se adhería a los huesos e invitaba a bailar, a sacudirse las penas de una jornada de trabajo, de un desamor, de la rutina quieta y el corazón frío?

Casi 80 años después, esa historia es rescatada y puesta en el centro de la escena como parte de un género inscripto en el ADN popular. Señoras y señores: se acaba de abrir el Museo del Cuarteto, de Córdoba para el mundo.

“Nuestro desafío fue convertir un universo sonoro en reservorio tangible para ser disfrutado por todas las generaciones”, indica Guillermo Alonso, coordinador general de museos y patrimonio de la Agencia Córdoba Cultura y uno de los artífices de una propuesta innovadora impulsada por el gobierno provincial.

De hecho, el gobernador Jorge Schiaretti se había comprometido en 2019 a concretar esta idea ambiciosa, que ni siquiera la pandemia logró parar. “A nosotros nos identifican por la tonada, por el cuarteto y también por el Fernet con Coca. Pero el cuarteto viene antes del Fernet con Coca”, sostuvo Schiaretti en la inauguración del espacio, acompañado por la diputada nacional y titular del Gabinete Social, Alejandra Vigo.

La remozada esquina de avenida Colón y Rivera Indarte –donde funcionó antiguamente la Caja de Jubilaciones– es la flamante sede que preserva una de las manifestaciones más importantes de la cultura popular de Córdoba.

“Nuestro desafío fue convertir un universo sonoro en reservorio tangible para ser disfrutado por todas las generaciones”, indica Guillermo Alonso, coordinador general de museos y patrimonio de la Agencia Córdoba Cultura y uno de los artífices de una propuesta innovadora impulsada por el gobierno provincial.

Allí se puede disfrutar de colecciones de los instrumentos tradicionales, de los conjuntos, partituras, discos y fotografías de intérpretes y bailes populares. También hay recuerdos y archivos de sonido y fílmicos de los programas emitidos por radio y televisión más característicos del género.

Desde las partituras de la señora Marzano a los guantes de box que El Potro Rodrigo usaba para salir a escena en los ’90. Desde los sacos entallados que usaba el Cuarteto de Oro al vestuario de inspiración rockera que Carlos La Mona Jiménez transformó en santo y seña para ampliar la llegada de un género musical surgido en los galpones de la Córdoba fabril. (Clarin)