A nivel nacional se distribuyeron 8.701.508 dosis de las cuales fueron aplicadas 7.334.765. Bajó el ritmo de vacunación con respecto a la semana anterior: en los últimos siete días se aplicaron 115.391 dosis por jornada, casi 10 mil menos que una semana atrás cuando se aplicaron 124.734 en promedio diario.
Las vacunas contra el COVID-19 llegan a la Argentina en cuentagotas, escasean. Y por ende, se refleja en la situación que viven las provincias que deben atravesar el avance de la segunda ola de contagios con un número de dosis excesivamente finito. Por más ágiles que sean las campañas de vacunación, si no cuentan con la materia clave, la inmunización de la sociedad se posterga. Los gobernadores y sus equipos de salud dependen de la gestión que hace Nación con los distintos laboratorios, y a la vez el Gobierno de Alberto Fernández se ve atado a que le cumplan los contratos: el número de dosis y los plazos establecidos. Que en cada vuelo que parte en busca de vacunas se hable de cantidades estimadas y no exactas, es una muestra palpable de la situación en la que se encuentra el país.
Este lunes, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, advirtió que en las próximas dos jornadas no se podrá vacunar en la Ciudad porque no tienen más dosis. La frase del dirigente opositor provocó un nuevo enojo en Casa Rosada, donde aseguran que el Ministerio de Salud de la Nación no recibió ningún pedido de vacunas ni un aviso sobre faltante de stock de la administración porteña. Más allá de las acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos con tintes político-partidarios, la realidad es que hay provincias que al día de la fecha ya no cuentan con dosis para continuar con sus campañas de inmunización locales. En contrapartida, la provincia de Buenos Aires cuenta con medio millón de vacunas que aún no fueron aplicadas.
Si bien en Casa Rosada preveían para esta altura del año que el operativo de vacunación avanzara a paso firme, a nivel nacional el ritmo de aplicación de la última semana bajó considerablemente con respecto a la anterior, y aún más si se compara con los últimos 15 días. En las últimas siete jornadas se aplicaron 115.391 dosis por día; casi 10 mil dosis menos que la semana anterior cuando se aplicaron 124.734 en promedio por día. El número es bastante menor con relación a la semana del 5 al 9 de abril que fue de 188.132 dosis diarias.
En este marco, son dos las provincias que ya se quedaron sin stock y que deberán postergar sus campañas a la espera de que reciban más vacunas: San Luis y La Pampa.
Según la última actualización de datos que se hizo en el Monitor Público de Vacunación -este lunes a las 6.02 pm- a nivel nacional se distribuyeron 8.701.508 dosis de las cuales fueron aplicadas 7.334.765. Al día de hoy hay 6.457.095 personas vacunadas con una dosis y 877.670 que recibieron ambas. En este marco, en el tablero “en tiempo real” donde el Gobierno comunica las vacunas que se aplicaron en cada provincia, figura que La Pampa se quedó sin stock. (Infobae)








