De la mano de la candidata a diputada nacional de Juntos en la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el ex jefe de Gabinete de Mauricio Macri, Marcos Peña, comenzó a abandonar el ostracismo en el que se mantuvo durante los últimos casi dos años tras la estruendosa derrota en el intento reeleccionista de Cambiemos en 2019.

De esta manera Vidal y Rodríguez Larreta no solo sumaron un colaborador clave para la campaña de la ex orgullosamente bonaerense en territorio bonaerense sino que también comenzaron a vaciar de aliados a su ex jefe político y a cercar así su sueño 2023.

El ex jefe de gabinete fue el asesor más importante de Macri en la última década y ahora se sumó al sector que le disputa el control del PRO.

Según consignó este martes La Política On Line «Vidal fue quien convocó a Peña con el visto bueno de Larreta. El ex jefe de gabinete tendrá la misión de ordenar la campaña que tiene momentos caóticos por los perfiles diferentes que encarnan candidatos como Martín Tetaz, Ricardo López Murphy y Fernando Iglesias, que ya había sido corrido de la campaña antes de las primarias».

Según indicó ese medio Peña aceptó trabajar en la campaña durante las seis semanas que nos separan las elecciones Legislativas del 14 de noviembre para luego retomar el perfil bajo que mantuvo desde que abandonó la Casa Rosada tras la paliza electoral en la Presidenciales de 2019.

En los últimos dos años Peña se dedicó a asesorar a políticos y empresarios de otros países, como el presentador de la TV brasileña Luciano Huck. Esa asesoría entró en crisis cuando la Corte Suprema de Brasil anuló los procesos contra Lula da Silva y el ex presidente, que lidera las encuestas contra Jair Bolsonaro, quedó habilitado para ser candidato.

En el PRO no ocultan que Macri tiene intención de ser candidato a Presidente en 2023 y que no tiene problemas en enfrentar en una primaria tanto a Rodríguez Larreta como a Patricia Bullrich.