La medida se aprobó en un referéndum apoyado por el 56% de los votantes y deberá ratificarse en el Senado. Podría afectar a los privados que posean más de 3.000 viviendas. En el último año el aumento en el costo de los alquileres superó el 43%.

El pueblo de Berlín aprobó el domingo 26 de septiembre la expropiación de 240 mil viviendas a fin de que el Estado regule el mercado inmobiliario. La capital de Alemania avanzó hacia esta medida en el marco de la crisis derivada de la especulación y concentración en un mercado dónde más del 80% de la población alquila los lugares en los que vive.

El referéndum se votó junto a las elecciones que definieron el espacio político que sucederá a Ángela Merkel, quien abandona el poder luego de 16 años. Con un total de 3.763 mesas escrutadas, el 56% votó a favor del Sí mientras que el 38% dijo No en la consulta sobre la expropiación de viviendas.

La iniciativa pasará ahora al Senado, que deberá ratificar si avanza en la expropiación. De hacerlo, estaría amparado en el artículo 15 de la constitución de Alemania, que habilita la posibilidad de disponer de “el suelo, los recursos naturales y los medios de producción, que pueden ser situados bajo un régimen de propiedad colectiva o de otras formas de gestión colectiva por una ley que fije el modo y el monto de la indemnización”.

No obstante, existe una polémica respecto de la posibilidad de presentaciones judiciales para evitar la expropiación. En abril de 2021, el Tribunal Constitucional había anulado el intento de poner un tope al precio de los alquileres.

La medida alcanzaría a las empresas que posean en su poder más de 3.000 propiedades. En la discusión, la inmobiliaria Deutsche Wohnen sobresale por contar con más de 113.000 inmuebles y sería una de las principales alcanzadas por la expropiación.