Se trata de Puerto Iguazú; contará con laboratorio propio de testeos que se deberán hacer todos los argentinos y residentes que regresen al país y los turistas brasileros, los primeros habilitados

El lunes el Gobierno tendrá una prueba del fuego en su estrategia de apertura de pasos fronterizos para empezar a dejar atrás las férreas restricciones que se impusieron por la pandemia de coronavirus. Es que pasado mañana se hará la prueba piloto para abrir el paso terrestre más transitado del país, por el que transitan hasta 50.000 personas a diario.

Tras lo sucedido este sábado en el Cristo Redentor de Mendoza y en el aeropuerto internacional de la misma provincia, que ya permite el ingreso de turistas chilenos, el próximo objetivo es habilitar el Centro de Frontera Iguazú–Foz de Iguazú, ubicado en la provincia de Misiones y muy cerca de uno de los puntos turísticos más importantes: las Cataratas del Iguazú.

El paso en Misiones conecta la Argentina con Brasil y a su vez Brasil con Paraguay. Según indicaron fuentes de Migraciones, el paso tiene capacidad para atender a más de 50 mil personas por día. Esto se debe a que es el segundo más importante en movimientos migratorios, alternando el primer lugar con el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Según los datos oficiales (prepandemia) el de Iguazú es el cruce más importante en materia de turismo. En este marco de flexibilizaciones, desde el lunes contará con laboratorio propio de testeos, que se deberán hacer todos los argentinos y residentes que regresen al país y los turistas brasileros que serán los primeros habilitados hasta que entre en vigencia la nueva etapa, el viernes 1° de octubre.

Para atender la demanda, el control de frontera tendrá 190 agentes de migraciones en 62 puestos de atención: 31 para la entrada, 29 para la de salida y dos para atención de transportes de carga, lo único habilitado a circular en este tiempo. El paso cuenta además con una cámara termográfica, y ocho puertas biométricas de ingreso y egreso.

La titular de Migraciones, Florencia Carignano, detalló: “Antes de la pandemia por este paso pasaban 50 mil personas por día, en ocasiones tenía más movimiento que el aeropuerto de Ezeiza. Es el paso fronterizo turístico por excelencia en el país. Es un paso gigante”.

Asimismo la funcionaria que depende del Ministerio del Interior agregó: “Por ahí podrán entrar turistas brasileños y, por Mendoza, turistas chilenos, además de argentinos y residentes. Es una prueba piloto para aceitar el sistema que estaba apagado hace un año y medio por la pandemia”.

Fuente: La Nación