Es tanto de jueces y fiscales. Algunos lugares están en condiciones de cubrirse desde 2018. El gobernador de Santa Fe reclamó los nombramientos.

El crimen de un arrepentido protegido, la amenaza de uno de los integrantes de Los Monos –“contrato sicarios para tirar tiros a jueces judiciales”-, el ataque a tiros a un edificio judicial volvieron a poner a la ciudad de Rosario al tope de las preocupaciones por la seguridad derivada del narcotráfico. El mismo día que asumió, el nuevo ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, se reunió con el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, que pidió por reforzar la justicia federal de Rosario.

“Necesitamos más Justicia federal, más designaciones de funcionarios en el territorio. Tenemos la misma estructura de casi 20 años atrás para un delito que ha crecido enormemente”, dijo Perotti después de la reunión.

El reclamo es porque el 37% de los cargos de jueces y fiscales federales de Rosario están vacante. No hay jueces y fiscales. Con el agravante de que algunos de esos lugares están en condiciones de cubrirse desde hace cuatro años.

La justicia federal es la que se encarga de investigar el crimen organizado: secuestros, delitos aduaneros, corrupción y el narcotráfico. La guerra del narcotráfico en Rosario es lo que deriva en la violencia con crímenes por encargos, amenazas a jueces y fiscales que vive la ciudad y que llegó hasta la balacera en 2013 a la casa del entonces gobernador Antonio Bonfatti.

En Rosario hay 24 cargos de jueces y fiscales que se encargan del narcotráfico. Nueve de ellos están vacantes. Es el 37%, según datos que este medio recogió en fuentes de la justicia de Rosario y en registros oficiales. (Infobae)