Cuatro de esos animales fueron criados y rehabilitados en el Ecoparque porteño, y de los siete seis llevan nombres mapuches.

Siete crías de cóndores nacidas en cautiverio fueron liberadas en la Bioestación de Sierra Pailemán, en Río Negro, que comparten el Ecoparque y la Fundación Bioandina, en lo que significó la suelta más grande de esas aves realizada en Argentina. Cuatro de esos animales fueron criados y rehabilitados en el Ecoparque porteño, y de los siete seis llevan nombres mapuches.

Una de las crías es Piuque Wenú (Gran corazón), que fue rescatada por personal del Parque Nacional Nahuel Huapi, en Villa La Angostura, Neuquén, tras ser encontrada gravemente intoxicada por ingesta de balas de plomo.

Tayel (Canto Sagrado) nació en el Bioparque Temaikén, fue incubada artificialmente y criada con asistencia de títeres de látex, al igual que Kume Feleal (Buen Vivir); mientras Kurruf (Viento) fue criado allí tras su rescate por parte de miembros de la Estación de Fauna Autóctona de Salta.

Por su parte, Mawun (Lluvia) nació en el Bioparque La Maxima, en Olavarría, como Lihuen (Luz de Vida).

Por último, Pachamama, que en quechua y aimara significa Madre Tierra, nació y fue criada en ZooParc de Beauval, en Francia.

Se trató de la décimo séptima liberación del programa del “Retorno del Cóndor al Mar”, que ya suma 64 aves que fueron devueltas a la naturaleza en la costa del Atlántico.

Fuente: La Capital