Miranda Ruiz dijo que fue víctima de “acusaciones falsas” y que cumplió con la ley. Hubo manifestaciones para reclamar su liberación.


La médica que estuvo detenida por practicar una interrupción legal del embarazo (ILE) en Salta se defendió y aseguró que no cometió “ningún delito”. Miranda Ruiz sostuvo que le hicieron “acusaciones falsas” y que actuó conforme a la ley que contempla la realización del aborto. Familiares de la mujer hicieron una denuncia contra la profesional, y de acuerdo a las autoridades la joven que se sometió a la práctica se arrepintió, pero igual le hicieron el tratamiento.

La profesional del hospital de Tartagal explicó que “todo está escrito perfectamente en la historia clínica” y que jamás pensó que le iban a abrir una causa penal: “Yo lo vivía como un circo mediático y hasta me reía de las ridiculeces que decían; pobre paciente. Eso fue hasta que un fiscal pidió mi detención”.

Ruiz aseguró que hubo “acusaciones falsas” en su contra: “Sin prueba alguna se empezó a instalar una acusación mediática, que no tiene nada que ver con mi actuación como profesional con mis pacientes”. Dijo que había una intención de persuadirlas a ella y a la paciente y de “castigarlas” por “haber cumplido con la ley”.

La médica criticó que hubo quienes “decían burradas, porque son fanáticos y porque están militando en contra de la ley” y que “son mentirosos porque tergiversan la información para justificarse”. Dijo que es la única profesional “no objetora” de la práctica y que considera que puede haber “algún tipo de intención de disciplinamiento” para los médicos y médicas que practican interrupciones voluntarias y legales de embarazos.

Fuente: TN