El gobernador de Jujuy manifestó su deseo de encabezar la fórmula de la coalición en las elecciones de 2023.

Mientras Juntos por el Cambio concentra sus esfuerzos en acercar posiciones dentro del espacio y sumar aliados de cara a las próximas elecciones legislativas, hay algunos miembros que ya piensan en 2023, como Gerardo Morales, el gobernador de Jujuy, quien ya manifestó su deseo de «ser presidente».

“Yo quiero ser presidente. No me gusta mucho el tema de que otro porteño maneje el país. No conocen el país, sigue habiendo problemas de unitarios y federales. El problema estructural se va resolver desde el interior al centro”, expresó este miércoles, en una entrevista con Canal 7 de Jujuy.

Y en ese sentido, el hombre que proviene de la Unión Cívica Radical comenzó a agitar una posible interna presidencial con Horacio Rodríguez Larreta.

«Al que gobierna la Ciudad de Buenos Aires le sobra la plata. El tema es gobernar cuando sobran los problemas. Es lo que nos pasa a nosotros», diferenció las dificultades entre su distrito y el porteño.

Rivales no le van a faltar en la puja por la candidatura. Al mencionado Rodríguez Larreta, hay que agregar a la lista a Mauricio Macri, quien aspira a su «segundo tiempo» al frente de la Casa Rosada, María Eugenia Vidal, Alfredo Cornejo y Patricia Bullrich.

Sin embargo, haciéndole honor a su apellido, mantiene en alto la moral y recordó cuánto le costó llegar al cargo que hoy en día ocupa.

“Llegar a la gobernación fue el hecho más importante de mi vida política. Intenté cuatro veces, debo ser el dirigente que más palizas recibí. También me tocó ganar, unas pocas”, resaltó.

De «muy buena relación» con Alberto Fernández, aseguró que «al Presidente le ponen más palos en la rueda los propios», que «no lo dejan hacer muchas cosas y le generan más problemas».

Eso si, no dudó en marcar diferencias con el Gobierno nacional respecto de su posición hacia Milagro Sala.

“Le siguen dando planes, maneja plata desde su casa”, acusó Morales, quien esta semana pidió siete años de prisión para la dirigente social por un violento escrache que le hizo en 2009 junto a su organización.

Fuente: Clarín