El Presidente tuvo que definir a diferentes referentes de la vida pública como «flama» o «cringe», dos términos usados entre los adolescentes.

El presidente Alberto Fernández se animó al lenguaje centennial utilizado por los adolescentes y calificó a algunos referentes de la política como «flama» o «cringe».

La consigna surgió en el marco de una entrevista descontracturada que brindó al programa «De Mil Humores», donde se le pidió que utilice el concepto “flama” (remarca cuán bueno es algo) o “cringe” (palabra del diccionario anglosajón que significa “morir de vergüenza”) según la ocasión.

En este marco, Fernández calificó al ministro de Economía, Martín Guzmán, como “muy flama”, en tanto que a Cristina Fernández de Kirchner, Sergio Massa, y el Secretario de Energía Federico Basualdo, el Presidente los validó con un “flama”.

Por otra parte a la presidenta del Pro, Patricia Bullrich, y al Fondo Monetario Internacional (FMI) los consideró dentro de la otra categoría: “Cringe”.

El Jefe de Estado también fue consultado sobre qué término utilizaría para una «pomelo fría» (su bebida preferida), a lo que respondió «súper flama». En tanto, para «la situación de Argentina con las vacunas» eligió «flama».