La provincia patagónica es una de las más afectadas del país y desde el ministerio de Salud aseguran que los casos podrían descender dentro de una semana.

Neuquén atraviesa el peor escenario desde el inicio de la pandemia y la situación es prácticamente de colapso. Casi 50 personas están internadas en guardias de hospitales esperando la derivación a una cama de mayor complejidad, escasean profesionales, la ocupación de unidades de terapia intensiva se mantiene al 100%; la saturación de las internaciones es total y los casos crecen diariamente.

“El sistema de salud se encuentra en momento de extrema tensión y enfrentando situaciones que en algunos casos ponen en jaque sus propias fuerzas y posibilidades”, explicó el gobierno de Neuquén en su parte diario de Covid-19 el lunes por la noche.

El promedio de casos diarios de coronavirus diagnosticados en Neuquén durante mayo trepó a 630, tres veces por encima del que se había registrado en abril, con 207.

«Ruego a dios que las medidas tengan un impacto positivo”, dijo el jefe de Gabinete de la provincia, Sebastián González, sobre el período de confinamiento que rige esta semana. Lo cierto es que persisten comerciantes que se niegan a cerrar sus locales al público como dispuso el decreto nacional y muchos municipios eligieron mirar de reojo los incumplimientos.

Según informó diario Río Negro, el hospital de Cutral Co y Plaza Huincul vivió en las últimas horas, una saturación de la guardia que imposibilitaba atender nuevos pacientes. Los profesionales pedían ayer a los vecinos que asistan sólo por “emergencias graves”.