El Gobierno presentará el borrador del proyecto de ley «entre esta semana y la que viene». Tendrá parámetros e indicadores precisos para facultar al Ejecutivo a la toma de decisiones.
Luego del fallo de la Corte Suprema que avaló la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires sobre el dictado de clases presenciales, en Casa Rosada apuntan al Congreso. El oficialismo prevé tener listo “entre esta semana y la que viene” el borrador de la ley que faculte al Poder Ejecutivo para tomar decisiones sanitarias en el marco de la segunda ola de Covid-19.
En Casa Rosada aseguran que la decisión judicial no tiene efecto ya que los supremos se basaron en el DNU anterior que venció el 30 de abril. Por ello, consideran que el Gobierno de la Ciudad sigue incumpliendo con la ley. A esto se suma que, durante una nueva reunión del Consejo Federal de Educación que se llevó a cabo el martes, las 24 jurisdicciones salvo CABA y Mendoz votaron medidas sanitarias acordes a la postura de Nación.
«Voy a cuidar la salud de los argentinos por más que escriban muchas hojas de sentencias», aseguró el Presidente Alberto Fernández tras conocer la decisión judicial del máximo órgano de Justicia. «Me apena ver la decrepitud del derecho convertido en sentencias, pero es el tiempo que me ha tocado y también tendremos que luchar contra eso”, añadió el Jefe de Estado al encabezar un acto en Ezeiza. Es precisamente en el Congreso donde el Gobierno pretende dar esa “lucha”.
La estrategia se despliega tanto en Balcarce como en el Congreso. En la primera sede se elaboran las cuestiones técnicas de la norma, que contará con parámetros claros e indicadores para tomar las próximas medidas. En tanto en la segunda sede, ya comenzaron las negociaciones en busca de apoyo para conseguir los votos.
Los encargados de redactar la letra chica de la norma son el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra. La iniciativa de otorgar facultades el Ejecutivo nacional y a los provinciales ya estaba en carpeta desde hacía un tiempo, pero la falta de acompañamiento de los gobernadores en las medidas sanitarias apuró la idea. El desacato de Horacio Rodríguez Larreta hizo el resto.
De esta manera, el Gobierno busca el respaldo del Congreso para de esta manera evitar eventuales rechazos y presentaciones en la Justicia, como sucedió con la Ciudad de Buenos Aires.








