El Gobierno lanzó los «Créditos Casa Propia», que se ajustarán en base a la evolución salarial. ¿Sirven para dinamizar el sector?.

El Gobierno anunció durante la semana una línea crediticia que desembarca con la idea de dinamizar a un sector que viene muy golpeado por la macro. Se trata 87 mil créditos individuales a tasa cero para refacción y construcción de nuevas viviendas.

El anuncio se realizó en el marco del programa federal Casa Propia – Construir Futuro, durante un acto en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada.

Esta nueva línea entregará 65 mil créditos personales para la compra de materiales y trabajos de mano de obra, y otros 22 mil créditos hipotecarios para la construcción de vivienda nueva de hasta 60 metros cuadrados de superficie en lote propio. En ambos casos, estarán ajustadas por la nueva fórmula Hog.Ar de actualización de capital basada en la evolución del Coeficiente de Variación Salarial (CVS).

¿Burbuja o realidad?
“Se trata de dos tipos de créditos. Uno para remodelación y ampliación de vivienda a 36 meses con montos no muy altos. Y hay un crédito que es para vivienda nueva, hasta 60 metros cuadrados, de cuatro millones de pesos. En este caso la cuota supera los 40 mil pesos por mes. Pensando en que corresponde al perfil de una persona de clase media o media-baja, pensar que puede disponer de más de 40 mil pesos mensuales para una cuota de devolución, parece difícil”, opina Luis Guido, director de Grid SA (Grupo Idea Desarrollos). “Entendemos que es muy necesario tener créditos hipotecarios. Pero a pesar de ser créditos a tasa cero, aún así están dando valores muy altos. Definitivamente, no parece que vayan a movilizar fuertemente el mercado”, acota Guido.

Más crítico es Ezequiel Chomer, Director Financiero de Grupo Chomer. “La iniciativa parte de una buena intención, lo que no sabemos es como puede evolucionar ese índice y como se va a cubrir la brecha. El Gobierno dice que estará generado en parte por las ganancias del mismo fondo que administrará esto pero, a mi entender, más que ganancia se producirá perdida y de esta manera estará financiado por el Tesoro de una u otra forma. El fondo de la cuestión es que lo que busca el Gobierno es tratar de generar un mercado de créditos hipotecarios para la construcción y, como intención está bien pero, mientras no se solucionen problemas más de fondo como la inflación, cualquier iniciativa como esta, va a terminar en ‘saco roto’ como siempre”.
Voces optimistas
Para Luis Di Palma, CEO de Steel Tech Group, “siempre que se incentive a la industria de la construcción el efecto será positivo, ya que tiene un impacto directo en el crecimiento de la mano de obra. Desde la fabricación de los distintos materiales, hasta la mano de obra directa contratada por las empresas constructoras de mayor o menor tamaño. Esto por supuesto sumado al hecho de que se acerca a la gente a concretar su vivienda propia. Fomentar créditos para refacciones, ampliaciones y primera vivienda, en una condición de déficit habitacional elevado como el nuestro mejora sustancialmente la calidad de vida de muchas personas”.

Fuente: Ámbito Financiero