El ministro bonaerense reavivó no solo una interna con Sabina Frederic. Las diferencias entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner expuestas en el operativo para dar con el paradero de la menor de 7 años. “Decir la verdad no es ningún delito, le dije inoperante”, redobló sus críticas el ministro de Axel Kicillof.
Cuánto tiempo más pueden permanecer Sergio Berni y Sabina Frederic siendo funcionarios de la misma coalición de Gobierno es por estas horas uno de los interrogantes que predominan en Casa Rosada. Una vieja interna que surgió ahora como daño colateral del operativo para dar con el paradero de M., la menor que fue raptada por un cartonero y apareció en Luján. El ministro de Seguridad bonaerense reveló que desde el día 1 hay dirigentes del Frente de Todos que presionan para que renuncie a su cargo.
Enojado y sin filtro, Sergio Berni volvió a hablar públicamente tras la aparición de la nena de 7 años y luego de que trascendiera el enfrentamiento que mantuvo con Eduardo Villalba, el segundo en el mando del Ministerio de Seguridad de la Nación, a raíz del operativo desplegado para encontrar a la menor. El ministro de Axel Kicillof redobló sus críticas y señaló que “Sabina Frederic se enteró por la televisión que apareció una nena después de dos días que la está buscando un país”.
Berni no se desdijo y reafirmó que efectivamente acusó de inútiles e inoperantes a los funcionarios del Ministerio de Seguridad: “Claro que dije eso, hablé de Frederic y de su segundo, esto no es un club de amigos”. En diálogo con Intratables (América) explicó que “nos dejaron solos” en las tareas de búsqueda de la menor y supuso que en Nación temían que la nena apareciera sin vida: “En seguridad hay dos casos testigo que todo el mundo le tiene miedo, Candela y Pomar”.
Berni sabe que este nuevo cruce con Frederic reavivó las presiones para que de un paso al costado. Pero en esta ocasión él mismo lo admitió públicamente: “Me operan todos los días, desde el 10 de diciembre hay presiones para que me echen, no vivo en un termo sé que les molesto mucho, no soy tonto”.
Consultado sobre si en este contexto evalúa dejar su cargo, fue contudente: “El que decide es el Gobernador”.
Consultado sobre la pelea con Villalba, respondió: “No fue una discusión fue un monólogo”. Y cuestionó los detalles que trascendieron: “No soy violento, si todo lo que dicen fuese cierto estaría preso, le dije lo que le tenía que decir”. “Decir la verdad no es ningún delito, le dije inoperante”, enfatizó. En ese sentido negó haberlo tomado del cuello, pero cuando se le preguntó si hubo empujones, con sorna respondió: “¿Qué es un empujón? Uno camina para adelante, si el otro retrocede…”.
“Lo invité a que se fue, lo eché porque me parecía que lo que estaba haciendo era una falta de respeto”, sentenció.








