La medida, que comenzó este domingo a las 0 y se extenderá hasta el lunes 4 de octubre, incluye restricciones para la circulación de personas y la suspensión de «toda actividad pública y privada».

La ciudad fueguina de Ushuaia volvió a fase 1 a raíz del rebrote de casos de coronavirus registrado en los últimos días.

Según informó este sábado a la noche el gobernador Gustavo Melella por cadena provincial, la vuelta a la fase 1 del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) tiene como «principal objetivo» el «resguardo del sistema sanitario para seguir dando respuesta a los requerimientos de la población».

Esta fase del ASPO en Ushuaia incluye limitaciones para circular por la vía pública de acuerdo a la finalización del número de documento o de la patente de los vehículos, la prohibición de salir a la calle después del horario de cierre de los comercios y restricciones en todas las actividades que impliquen movimiento de gente, con excepción de las consideradas esenciales.

«Durante los últimos días hemos visto con preocupación un aumento en los casos de contagios en Ushuaia. Las señales de alarma se encendieron ante una baja en la tasa periódica de duplicación de casos, con lo cual decidimos adoptar esta medida de neto corte preventivo», aseguró el mandatario provincial.

Según Melella, al igual que sucede en muchos distritos del país, «se ha producido cierto relajamiento en las costumbres y cuidados por parte de la población, que evidencia el cansancio de una pandemia que nos viene azotando desde hace seis meses».

Durante esta semana, los supermercados y los almacenes de barrio permanecerán abiertos entre las 10 y las 18, los bancos y las veterinarias seguirán funcionando solo a través de turnos, en tanto que los locales gastronómicos solo podrán vender por delivery.