Seguirán las sesiones remotas pero se tratarán en forma presencial los temas más conflictivos. Reforma Judicial, Presupuesto y Movilidad Jubilatoria serían tratados con más legisladores presentes que conectados desde sus provincias.
Tras una semana de tensión, cruces y hasta un amparo judicial que presentó el interbloque de Juntos por el Cambio para invalidar el protocolo de funcionamiento remoto en Diputados, primó el diálogo sobre el disenso y oficialismo y oposición acordaron que para los temas conflictivos las sesiones podrán ser mixtas pero con mayor presencialidad. Será a la inversa de lo que ocurrió hasta ahora desde el inicio del aislamiento social, habrá más diputados conectados en forma remota mientras que los que integren grupos de riesgo participarán a la distancia. Además se continuará con la modalidad de teleconferencia para temas no conflictivos y de consenso.
El clima, dijeron varios de los presentes en la reunión de jefes de bloques convocada por Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados, fue radicalmente diferente al del martes 1° de septiembre. Este martes en cambio las charlas arrancaron desde el punto en el que la semana pasada se frustró la negociación, cuando estuvieron a punto de firmar un acta con la propuesta de Eduardo ‘Bali’ Bucca (jefe del interbloque Federal) para poder tratar cualquier tema a partir de ahora en Diputados pero garantizar sesiones presenciales a pedido de algún bloque y para cuestiones puntuales y conflictivas.
El acta tiene tres puntos centrales: renovar el protocolo de funcionamiento parlamentario acordado el 13 de mayo por 30 días hábiles (a contar desde la fecha); mantener las comisiones en forma remota para todos los temas, sin excepción, y con dictamen con firma digital y, finalmente, habilitar la posibilidad de que a requisitoria de un bloque político se podrán tratar temas con mayor presencialidad. Los temas, que no se precisaron por escrito pero sí se charlaron, serían Reforma Judicial, Presupuesto 2021 y Movilidad Jubilatoria. Juntos por el Cambio no pediría presencialidad para debatir el llamado ‘impuesto a la riqueza’, el Aporte Solidario Extraordinario de Máximo Kirchner y Carlos Heller porque dentro del interbloque hay diputados dispuestos a votarlo.
Según se conversó, las sesiones presenciales serían posiblemente en un estadio amplio, con buena ventilación de manera de cumplir las exigencias sanitarias en el marco del COVID-19. Será condición para pedir presencialidad que la presentación lleve la firma de al menos diez diputados y con siete días de anticipación. En tal caso la sesión será obligatoria para todos los diputados excepto quienes integran grupos de riesgo o quienes lo justifiquen ante la Presidencia de la Cámara. Lo que no se mencionó, al menos en Labor, fue el amparo judicial que recayó en el Juzgado Contencioso Administrativo N° que subroga el juez Enrique Lavié Pico que impulsó la principal oposición contra la legalidad de la última sesión. (fuente Infobae)








