La situación es crítica en todo el país, ya que estas instituciones privadas no forman parte del sistema oficial de escolarización y la falta de ingresos empujó al cierre a muchos de ellos en todas las provincias.

La situación de los jardines maternales privados es crítica en todo el país ya que no forman parte del sistema oficial de escolarización y la falta de ingresos ya empujó al cierre a muchos de ellos en todas las provincias. En Córdoba, el Gobierno provincial dispuso de un presupuesto de 20 millones de pesos para otorgar 500 créditos sin intereses a los jardines maternales privados locales, para aliviar la situación económica del sector que se encuentra sin trabajar por la pandemia.

En Misiones, también recibirán un bono económico para enfrentar la crisis, según anticipó la diputada provincial Silvia Rojas, luego de que el sector se reuniera con el Gobierno provincial, que entendió la situación que atraviesan y se comprometió a destinar una ayuda económica.

En Chaco, los jardines maternales están cerrados y el Ministerio de Educación provincial informó que «se está trabajando con las familias en modo virtual» y que son alrededor de 13.000 docentes del Nivel Inicial en jardines de gestión pública, privada y social –entre los que están los jardines maternales– que perciben con normalidad sus salarios salvo en aquellos casos en que la institución no percibe ningún recurso de origen estatal. Por su parte, en Santiago del Estero, los jardines maternales privados en su mayoría dependen del Servicio Provincial de Enseñanza Privada y están subsidiados por el Estado.

En Santa Fe, Vanina Oroño, dueña de un jardín en la ciudad de San José del Rincón, contó que junto a varios colegas han «presentado notas en los municipios, por pedido de los padres porque necesitan los jardines abiertos, ya que ellos están trabajando». También en la capital de Río Negro, Viedma, hay ocho jardines maternales que vienen reclamando una pronta reapertura y en Neuquén, los 35 jardines maternales y de infantes privados que hay se encuentran en «una situación complicada por la pandemia».

En Mendoza hay 300 jardines maternales y desde el comienzo de la pandemia cerraron sus puertas 27 de ellos por la falta de actividad y el no pago de las cuotas, lo que les impidió hacer frente al alquiler, salarios e impuestos, informaron desde la Agrupación de Jardines de Mendoza. En San Luis, a pesar de que se encuentra en fase 5 de la cuarentena y varios sectores ya han retomado sus actividades, la situación de los jardines maternales es crítica: «Cada día nos endeudamos más ya que debemos pagar sueldos, alquiler e impuestos», expresó Sonia Suárez, dueña del Jardín Maternal «Bichito Bucky».

En Bahía Blanca, por su parte, desde la Jefatura de la Región 22 de la Dirección de Educación de Gestión Privada se informó que «el nivel inicial está funcionando con creatividad y esfuerzo, generando propuestas para la continuidad pedagógica» durante la pandemia para mitigar la expansión del coronavirus. También en Jujuy, directivos y maestras de jardines maternales armaron una red en busca de visibilizar su situación de crisis y avanzan en hacer un registro de los espacios que debieron cerrar, entre los cuales ya contabilizan al menos cinco.