El Senado aprobó este acuerdo destinado a prevenir y erradicar la violencia laboral, con herramientas y obligaciones impuestas al Estado, para que controle su efectivo cumplimiento, habilite vías recursivas y de reparación, así como de formación y sensibilización en la temática.
El Senado aprobó este miércoles la validez del Convenio sobre la Eliminación de la Violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo, adoptado por la OIT en Ginebra el año pasado, sin el apoyo de la oposición, que argumentó que la temática no debía ser analizada por no vincularse con la pandemia de coronavirus.
El acuerdo pretende prevenir y erradicar la violencia laboral, con herramientas y obligaciones impuestas al Estado, para que controle su efectivo cumplimiento, habilite vías recursivas y de reparación, así como de formación y sensibilización en la temática.
Además, genera una serie de obligaciones a los Estados para eliminar toda forma de violencia y acoso durante, en relación o como consecuencia de una relación laboral, ya sea en el ámbito privado o público, así como en el sector formal o informal.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el ex canciller Jorge Taiana, destacó el valor del convenio y evaluó que muchas veces «el acoso y la violencia sobre las mujeres en el trabajo comienza en los mecanismos previos de selección del personal».
Para el legislador, la «importancia» del acuerdo pasa además porque «reconoce que la violencia y el acoso en el mundo del trabajo se refiere también a la lucha contra la violencia en el ámbito familiar. Contempla no solo lo que se vive en el trabajo, sino también en el descanso, en el transporte y, en particular, en la parte previa, en la selección”, insistió.








