El artista debutó en programas de radio y contó paso a paso cómo reaccionó cuando se enteró que tenía cáncer y se dio cuenta que el éxito no era estar en una marquesina».

El artista Federico Bal se animó a hacer un programa de radio y debutó en la Late 93.1. Allí habló sobre cómo está y cómo fue el instante en el que se enteró de que padecía cáncer de intestino.

En primera persona, contó que el médico lo llamó para darle la noticia y se vio, “como en una película”. Y aseveró que lo primero que pensó fue en cómo decírselo a su mamá: “Se lo dije, agarré el auto, viajé a Buenos Aires, lloré y grité en medio de la ruta y me pregunté ‘¿por qué yo tengo cáncer, qué tengo 30 años, con una buena salud, que estaba en un momento genial, que tenía proyectos y estaba rodeado de amigos?”, exclamó.

El campeón del bailando por un sueño, relató que ese día le preguntó a su médico si se iba a morir y si los tratamientos de quimioterapia le iban a permitir tener hijos en el futuro. “Él me dijo que esto es como agarrar la Ruta 2 para Mar del Plata con un muy buen auto, que mi cuerpo es el auto. ‘Yo no te puedo asegurar que vas a llegar a la playa sin chocar, pero tenés todas las chances de estar bien», contó que le describió. «Después me dijo que un 30% de los pacientes con mi condición se curan y no se tienen que operar. O sea que mi vida comenzó a pensarse en números y estadísticas», enfatizó.

Para Bal, enterarse que padece cáncer puso su vida en perspectiva. «Viví los últimos 15 años equivocado”, aseguró, convencido entonces de que el éxito significaba figurar en las revistas o “en una buena marquesina”. A la vez, explicó el hecho de que todos estos cambios se dieran en plena pandemia mundial. “Les dije a mis amigos que los amaba, preferí leer un libro antes que la tele, jugué con mi perro antes de ver las redes, hago yoga, y cambié mi alimentación», enumeró.

Por otra parte, reconoció que vive con  la incertidumbre , trata de abordar lo que le pasa viendo lo positivo. «La cabeza y el amor en este proceso son claves”, dijo convencido.

Por último, sobre su tratamiento actual, detalló que va a sesiones de rayos de lunes a viernes, que combina con pastillas. “La primera semana no me dolía nada, después me empecé a sentir más cansado y empezaron los dolores de panza. En un tiempo se sabrá si necesito una operación, o si el cáncer se disminuye», finalizó.