El ministro de Educación, Nicolás Trotta brindó una entrevista al programa Terapia de Noticias por LN+, y habló sobre la suspensión de clases ante la pandemia mundial por el coronavirus. 

El funcionario afirmó: «No sabemos cuándo podremos volver a clases. Se pueden recuperar los días, lo que no podemos permitir es tener el costo de vida como lo han tenido otros países».

Además hizo referencia al retraso del inicio de clases correspondiente al año lectivo 2020, y aseguró que «vamos a tener dos años distintos que van a necesitar una articulación».

La Universidad de Buenos Aires (UBA), notificó que dará inicio al ciclo de enseñanza superior el 1° de junio hasta el 12 de marzo del 2021. Ante está situación, el ministro analizó que la UBA estableció un cronograma académico que hay que ver si puede cumplir. «Hemos suspendido la concurrencia física a las aulas, pero los maestros, las instituciones educativas, los estudiantes y las familias estamos haciendo un esfuerzo para garantizar una continuidad pedagógica, que es compleja, porque la Argentina es profundamente desigual», mencionó.

En relación a los colegios privados, Trotta dijo que los tutores de los estudiantes tienen «mucha incertidumbre», porque no pueden garantizar sus ingresos y agregó: «El compromiso es el principio básico de la solidaridad, pedimos diferir los pagos si la familia no puede».

El ministro también se refirió a la crisis económica que atraviesa la Argentina y el conurbano bonaerense, y concluyó que es «momento para ser conscientes de la trascendencia del rol del Estado». «Tenemos que tener un Estado presente que despliegue la mayor cantidad de iniciativas para llegar a todos los sectores sociales»,y agregó: «Creo que nuestro gobierno no está en una encrucijada. La posición clara de nuestro Gobierno, y la del Presidente, ha sido siempre preservar la salud de los argentinos».

Asimismo, el ministro a cargo de la cartera de educación sostuvo que la incertidumbre no es solo en Argentina, es en el mundo. «Lo que tenemos que lograr es el mayor compromiso de toda la sociedad para enfrentar, con las escasas armas que tienen las sociedades, este problema universal».

Por último Trotta aclaró en la entrevista que «es difícil dar respuestas. Los países europeos tardaron más de 40 días en suspender las clases».