En la Argentina, se disparó de manera notable la venta del viagra. Desde el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos sostienen que hay faltante de sildenafil, debido a la gran demanda, a causa del aislamiento obligatorio y preventivo para frenar la pandemia mundial. 

En las circunstancias actuales de aislamiento social, las parejas aprovechan la cuarentena para sacar a florecer sus instintos sexuales y fortalecer su intimidad. Agustina Fernandez, psicoanalista, miembro de la Asociación Psicoanalitica Argentina, dijo “Es bien posible, aunque difícil de saber a ciencia cierta, que haya un incremento de la vida sexual durante la cuarentena. Por un lado, la situación de encierro puede potenciar la cercanía y el erotismo entre quienes conviven. Por el otro, esa misma intensidad que adquieren los vínculos en el encierro pueden potenciar discusiones o peleas”.

El progreso del coronavirus en la Argentina, generó gran preocupación en la sociedad para abastecerse y poder conseguir provisiones, como comida, artículos de limpieza, etc. Es por ello que el Gobierno nacional, implementó medidas para evitar sobreprecios.

Desde el Sindicato de Farmaceuticos y Bioquimicos creen que habría que tomar una medida similar con el sildenafil, para garantizar el abastecimiento del Viagra. “La semana pasada hubo faltantes de algunas marcas. Nosotros estamos bajando línea sobre limitar la cantidad que se le entrega a cada persona” advirtieron desde el Sindicato. Además, agregaron, “Hoy en día, la mayoría de las marcas conocidas de la pastilla azul están agotadas, pero todavía queda stock de las menos vendidas y que tienen los mismos efectos”.

Para Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo, la pandemia de coronavirus afecta todos los vínculos sociales, siendo el sexual uno de los más afectados por el grado de intimidad que conlleva. “Compartir la pareja casi todas las horas del día y durante tantos días no alienta el deseo, por el contrario, lo decae. Un fin de semana juntos resulta estimulante, pero quince días o más, sin respiro, sin extrañar al otro, le quita al sexo toda magia”.

“La situación actual de cuarentena y la vivencia de amenaza permanente que la pandemia trae, produce efectos subjetivos variados, entre ellos: angustia y depresión, desgano, desánimo, etc. Esos estados no son tan afines al incremento del erotismo. En tales casos, hay quienes buscan ayudarse con fármacos para conseguirlo”, concluyó Fernández.