La decisión del Presidente aún no es oficial pero sería casi un hecho, que la segunda etapa de aislamiento social cobraría vital desarrollo desde el 1 al 13 de abril.

El presidente Alberto Fernández tendría decidido continuar con las respectivas medidas de la cuarentena obligatoria y preventiva, para contener los contagios de coronavirus hasta después de Semana Santa. Si bien todavía no lo oficializó, en la mesa chica del Gobierno lo dan por sentado desde hace varios días.

Si bien esta decisión traería malestar en la sociedad y profundizaría la crisis económica, el Presidente la tomaría porque considera que es la única herramienta que tiene para contener el avance del coronavirus, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

Actualmente se encuentra vigente la cuarentena hasta el 31 de marzo, pero el jefe de Estado analiza ésta importante decisión de extender el aislamiento hasta mediados de abril.

El Presidente argentino tendría fuertes cimientos en dónde respaldar su decisión de dar lugar a la segunda etapa de la cuarentena preventiva y obligatoria que sería desde el 1 hasta el 13 de abril.

Fernández eligió esas fechas después de leer ensayos científicos y notas periodísticas y de conversaciones con funcionarios como Santiago Cafiero, Ginés González García, Horacio Rodríguez Larreta, Axel Kicillof, Wado de Pedro, Cristina Kirchner; el premier italiano, Giuseppe Conte; el jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez; y la embajadora de la Organización Mundial de la Salud en la Argentina, Maureen Birmingham.

Además, dentro de Casa Rosada, según el diario La Nación, estiman que, incluso después del final de la cuarentena total, la flexibilización podría ser parcial, por zonas geográficas y rubros. Así, en el Ministerio de Salud, descartan un levantamiento generalizado del aislamiento en Tierra del Fuego y Chaco, donde prevén un crecimiento de contagios. También creen que habrá que reforzar los ingresos en las fronteras.