A poco más de una semana de confirmarse la llegada del coronavirus a la Argentina, el primer infectado del país rompió el silencio y buscó llevar tranquilidad en medio de la ahora pandemia.

Ariel, de 43 años, precisó que viajó por trabajo a Italia, donde participó de una feria de telas en Milán y asistió a un partido de fútbol en Nápoles, para luego volar a España. “Me siento muy bien desde el primer momento que llegué (de Europa). Estuve horas con fiebre y después mejoré, y hasta el día de hoy estoy en perfecto estado de salud. No tengo fiebre, no tengo tos, estoy pasando la enfermedad impecable”, señaló.

También remarcó que, en ese momento, la situación en Italia era “normal”. “Llevé un barbijo pero no se notaba nada raro, no había algo alarmante”, dijo.

“Estoy bárbaro, me siento re bien. Faltan unos días pero se que va a estar todo bien”, afirmó Ariel desde el Sanatorio Agote, donde se encuentra en cuarentena desde hace nueve días.

El paciente cero precisó que se le hacen “controles cada tres horas y todo da perfecto”. “Me alimento bien, no tengo sushi pero no pasa nada”, bromeó, refiriéndose al video suyo en el que pedía sushi desde su habitación.

Según se supo en su momento, el hombre estuvo entre el 19 y el 21 de febrero en Milán, y entre el 22 y el 29 del mismo mes en otras ciudades de Italia. También había visitado la ciudad de Barcelona, en España. Regresó al país en primera en un vuelo de Alitalia el domingo 1ro de marzo, fecha en la que realizó la consulta médica.

El paciente se movilizó por sus propios medios hacia el Swiss Medical Center de Barrio Norte, donde quedó internado en una habitación aislada. El martes, cerca de las 20.30, decidieron trasladarlo al Sanatorio Agote, donde quedó alojado en cuarenta.