Luego de la reforma constitucional en Jujuy impulsada por el gobernador de esa provincia y precandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Gerardo Morales, que generó varias presentaciones judiciales en contra, el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa) se adhirió al repudio.
En diálogo con la agencia Télam, el coordinador de Endepa, Rodolfo Fernández, apuntó contra la reforma constitucional: «Adherimos a la presentación de inconstitucionalidad de la reforma que fue impuesta entre gallos y medianoche, sin el conocimiento de las comunidades. Es un texto que viola todas las normas y ponen en peligro la democracia, no sólo en Jujuy, sino también en el resto del territorio argentino, al criminalizar la protesta social».
En un texto de la Pastoral, un organismo que depende de la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen de la Iglesia Católica, se enfatizó que «la reforma constitucional de Jujuy vulnera de manera expresa los derechos y garantías constitucionales y convencionales referida a los Pueblos Indígenas, afectando de manera directa e indirecta el derecho a la participación, a la consulta previa libre e informada».
En ese mismo escrito, se advirtió que la reforma aprobada en Jujuy viola «el derecho al consentimiento y el derecho al acceso a la información adecuada con consecuencias directas sobre su territorio, propiedad y posesión comunitaria, bienes ambientales de su territorio e intereses de los Pueblos Indígenas de Jujuy».








