La Justicia volvió a rechazar el pedido de excarcelación del «Ángel de la Muerte» debido a que consideró que puede manifestar sus emociones «en forma errática».

Luego de más de medio siglo años tras las rejas, Carlos Robledo Puch, conocido como «El Ángel de la Muerte», parece estar lejos de ser liberado. En ese sentido, la Cámara de Apelaciones de San Isidro le negó nuevamente la excarcelación por «emociones inconsistentes», a la par que recomendó su traslado a alguna institución de salud para la tercera edad.

En octubre del año pasado su abogado, Jorge Alfonso, había solicitado que su defendido sea incorporado a un régimen de libertad o sea beneficiado con la prisión domiciliaria por estar recluido durante 51 años, algo inédito en la Argentina. Al respecto, la defensa se amparó en el artículo 13 del Código Penal, que indica que «un condenado a reclusión o prisión perpetua que hubiere cumplido 35 años de condena (…) podrá obtener la libertad por resolución judicial».

Sin embargo, en las últimas horas, el juez Oscar Roberto Quintana, de la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de San Isidro, rechazó el pedido del abogado. El camarista señaló en su fallo que «las emociones del interno  tienden a ser inconsistentes en términos de cuánto influyen en el pensamiento o en los procesos de toma de decisión o solución de problemas. La incoherencia en el manejo de las emociones da a lugar a que en ocasiones se vea confundido por ellas y pueda manifestarlas en forma errática«.

Y agregó: «El pensamiento está marcado por más errores de juicio o deslices cognitivos de lo esperado. Pensamientos arbitrarios que no llegan a constituir un delirio. La adherencia excesiva a lo convencional le sirve como defensa frente a elementos de distorsión psicótica».

Sumado a esto, Quintana detalló en el fallo que el «Angel Negro» tiene «elucubraciones de tinte paranoide» y que desconfía de las personas que podrían acogerlo. Asimismo, señaló que Puch «expresó reparos con relación al abogado que lo representa, indicando que le pusieron a ese abogado esta señora que me vino a ver (sic), que él tenía puesto un abogado, se lo sacaron, pusieron a Pomares, se lo sacaron y que este es un abogado mediático».

Fuente: Perfil